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Platisma

Definición

El platisma es un músculo grande y plano que se ubica en la zona lateral del cuello y que sus funciones se enfocan en la movilidad de la mandíbula y la parte inferior de la cara. Por eso aunque se encuentre en cervical es considerado uno de los músculos faciales.

Anatomía / Estructura

El platisma es un músculo delgado y amplio que se extiende desde la parte superior del tórax, específicamente desde la fascia superficial de la región del esternón y las clavículas, hasta el borde inferior de la mandíbula y la piel que cubre la parte inferior de la cara. Se sitúa en la capa superficial de los músculos del cuello y se encuentra por debajo de la piel, lo que le permite tener un papel importante en la expresión facial. Su forma se asemeja a una hoja, lo que facilita su función de movilidad y tensión en la zona del cuello.

Función / Fisiología

El platisma cumple diversas funciones relacionadas con la movilidad y la expresión facial. Actúa en la depresión de la mandíbula y en la tensión de la piel cervical, permitiendo que el cuello se mueva hacia abajo y se estire. Además, contribuye a la expresión de emociones, como el miedo o la sorpresa, al permitir que la piel del cuello y la parte inferior de la cara se contraiga o se relaje. Su acción coordinada con otros músculos faciales es crucial para la comunicación no verbal.

Inervación y vascularización

El platisma está inervado principalmente por el nervio facial (VII par craneal), que es responsable de la mayoría de los movimientos musculares en la cara. Además, recibe algunas fibras de los nervios cervicales, específicamente del plexo cervical. En cuanto a su vascularización, el músculo obtiene sangre de ramas de la arteria facial, la arteria cervical superficial y la arteria supraclavicular. Esta adecuada irrigación es esencial para el mantenimiento de su función y salud.

Importancia clínica / Patología

El platisma puede verse afectado en diversas patologías que involucran el cuello y la cara. Lesiones, cirugías o condiciones como la parálisis facial pueden comprometer su función, lo que afecta la movilidad de la mandíbula y la expresión facial. Además, trastornos como el síndrome del músculo platisma, que se caracteriza por la tensión o espasmo del músculo, pueden causar dolor y limitar la movilidad del cuello. Es importante evaluar su estado en la rehabilitación de pacientes que han sufrido traumas o intervenciones quirúrgicas en la región cervical.

Ejercicios relacionados

Existen diversos ejercicios que pueden ayudar a fortalecer y estirar el platisma, mejorando su función y flexibilidad. Ejercicios de estiramiento del cuello, como inclinar la cabeza hacia un lado y sostener la posición, pueden aliviar la tensión en el platisma. También se pueden realizar movimientos de apertura y cierre de la mandíbula, así como ejercicios de mímica facial que impliquen sonreír o fruncir el ceño, para activar el músculo. Incorporar estos ejercicios en una rutina de fisioterapia puede ser beneficioso para mantener la salud del cuello y la cara.

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