Suprahioideos
Definición
Los músculos suprahioideos son 4 tejidos compuestos de fibras esqueléticas, que se ubican en la región cervical y que se encargan de movilizar a la mandíbula y al hueso hioides, por eso son conocidos con ese nombre.
Anatomía
Los músculos suprahioideos comprenden cuatro músculos principales: el digástrico, el milohioideo, el genihioideo y el estilohioideo. El músculo digástrico se divide en dos vientres, anterior y posterior, que se insertan en el cuerpo del hioides. El milohioideo forma el suelo de la boca y se origina en el borde mandibular. El genihioideo se ubica por encima del milohioideo y se inserta en la parte anterior del hioides, mientras que el estilohioideo se origina en el proceso estiloides del temporal y se inserta en el cuerpo del hioides. Juntos, estos músculos forman una estructura compleja que contribuye a la movilidad del hioides y la mandíbula.
Función
La principal función de los músculos suprahioideos es facilitar el movimiento del hueso hioides y la mandíbula, lo que es crucial para varias actividades, incluida la deglución y el habla. Durante la deglución, estos músculos ayudan a elevar el hioides, lo que permite que la epiglotis cierre la tráquea y prevenga la aspiración de alimentos. Además, son esenciales en la apertura de la boca, ya que permiten que la mandíbula descienda. Su correcta función es vital para la coordinación de los movimientos orales y la respiración.
Inervación y vascularización
La inervación de los músculos suprahioideos proviene principalmente de ramas de los nervios trigémino (V), facial (VII) y hipogloso (XII). En particular, el músculo digástrico tiene inervación del nervio mandibular para su vientre anterior y del nervio facial para el vientre posterior. La vascularización de estos músculos se realiza a través de varias arterias, incluyendo la arteria facial, la arteria lingual y la arteria subclavia, que contribuyen a su irrigación sanguínea y a la entrega de nutrientes esenciales para su función.
Importancia clínica
Los músculos suprahioideos son relevantes en diversas condiciones clínicas, como la disfunción temporomandibular (DTM), donde su alteración puede contribuir a dolores de mandíbula y dificultades para masticar. Además, en pacientes con problemas de deglución, como en enfermedades neurológicas, la debilidad de estos músculos puede llevar a complicaciones serias, como la aspiración. La evaluación de la función de estos músculos es esencial en la rehabilitación de pacientes post-quirúrgicos en la región cervical, así como en aquellos con problemas orales o deglutorios.
Ejercicios relacionados
Para fortalecer los músculos suprahioideos, se pueden realizar ejercicios específicos que promuevan su activación. Uno de los ejercicios más comunes es la elevación del hioides, que se logra al intentar tragar sin alimentos, enfocándose en la contracción de los músculos suprahioideos. Otro ejercicio es la proyección de la mandíbula hacia adelante, lo que ayuda a activar los músculos al abrir y cerrar la boca. Además, ejercicios de resistencia, como masticar goma de mascar, pueden ser efectivos para mejorar la fuerza y la función de estos músculos, contribuyendo a una mejor salud oral y funcional.